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Unidos
por el río Dore, Livradois y Forez vigilan un país
de prados y arbolado, de tradiciones y de saber hacer,
forjado por el agua nutritiva.
Al este del Macizo Central, se abre un
reino de espacios y de encantamiento.
Los paisajes se resisten a dejarse abarcar de golpe. Por
el medio corre el Dore, agua de vida.
Sobre su orilla derecha los Montes del Forez, poblados
de bosques de abetos, evocan la virginidad del comienzo
del mundo.
Sobre la orilla izquierda, reina el Livradois, formado
por una sucesión de mesetas y cimas graníticas,
cortadas por depresiones que alcanzan hasta los 1.200
metros (en Notre-Dame de Mons). Este terreno rebelde calma
el desorden de sus modelados en las inmediaciones de la
ciudad de Ambert.
La
arquitectura artesanal aunque discreta recuerda la importancia
del agua.
El hombre la ha adoptado y la ha hecho trabajar. El agua
ha sido el principal constructor de la Thiers. La unión
entre el Dore y el apasionado Durolle ha permitido a la
ciudad convertirse en la capital de la cuchillería
desde el siglo XVI.
Situados en el centro de Thiers, el Museo y la Casa de
la cuchillería recuerdan este fabuloso destino.
El valle del Durolle donde se suceden fábricas
deshabitadas, ofrece un paseo nostálgico hasta
las pendientes impresionantes del “Creux de l’Enfer”.
En Ambert el agua ha servido a la odisea del papel. En
el siglo XVI, más de trescientos molinos papeleros
giraban en los alrededores.
Hoy en día queda un testigo privilegiado de estos
tiempos de prestigio: el Molino Richard-de-Bas, ecomuseo
que hace revivir toda la historia de esta industria.
Para finalizar, es imposible marcharse
del Livradois-Forez sin recogerse ante las piedras de
la sabiduría (llamados dólmenes, como la
“Pierre Couverte” en Boisseyre, están
escondidos en la región).
También aquí el arte románico ofrece
a la admiración un auténtico florecimiento
de iglesias y edificios.
El pueblo de Lavandieu, clasificado entre “Los Pueblos
más Bellos de Francia” posee un claustro
románico perfectamente conservado, mientras la
iglesia de Glaine-Montaigut ilustra el resumen de un siglo
de arte románico.
Por iniciativa del Parque Natural Regional Livradois-Forez,
la Ruta de los Oficios invita a descubrir los talleres
de artesanos y los museos que perpetúan las tradiciones
y el saber hacer de esta tierra de excelencia.

 
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