
Las
características geográficas de Auvernia (media montaña
con un clima a veces duro, medio más bien rural) y la mentalidad
de natural ahorradora del auvernés, han inspirado en su
origen las especialidades culinarias de la región. La olla
de Auvernia, la truffade, el paté con patatas, el pounti,
son los mejores ejemplos.
Los pescados (trucha fario, farra, salmón) son también
muy apreciados.
En Auvernia, una comida se termina naturalmente con la degustación
de un buen queso y de una deliciosa bomba de manzana.