De
los narcisos a las gencianas, la drosera y el lis
martagón, Auvernia cuenta con más
de 4.500 especies, comunes o raras, entre ellas,
una cuarentena de plantas protegidas. Auvernia debe
la riqueza de su flora a su pasado geológico
y a su diversidad geoclimática. Efectivamente
se beneficia de medios naturales muy diferentes
y a veces inesperados como los lagos, los estanques,
los torrentes y los ríos por supuesto, y
también las fuentes saladas, las altas planicies
pedregosas y secas, las turberas y los bosques profundos.
Cómo hablar de Auvernia sin hablar de la
genciana, de sus flores amarillas y del aperitivo
producido a partir de sus raíces. También
es necesario citar el lis martagón, majestuoso
y protegido. Es fácil de observar sobre las
vertientes soleadas o en los hayedos. A veces está
cerca de la adormidera del país de Gales
con un amarillo resplandeciente.
Rico
en biotopos particulares, Auvernia se enorgullece
de tener una flora rara. Es el caso de las landas
en los Hautes-Chaumes y de todas las zonas montañosas
de la región. Los encuentros más bellos
son, sin lugar a duda, las anémonas azufradas
o pulsátiles, las digitalias purpureas, los
pensamientos que pasan del amarillo al violeta o
incluso las alcachofas de las murallas con flores
rosas...
La Maison des Fleurs
d'Auvergne
Lac de Guéry
63240 Le Mont-Dore Tél. 33 (0)4 73 65
20 09
Un lugar único para una flora muy particular
Las
turberas constituyen un medio natural muy sorprendente.
Se trata de zonas colmadas de agua estancada, situadas
en depresiones naturales formadas en el periodo
glaciar. Son raras en nuestras latitudes. Una espuma
llamada esfagno los recubre con un auténtico
“colchón” vegetal. Gracias al
frío y a la aspereza del medio, se desarrollan
especies raras. A menudo están protegidas
como el abedul enano, el arándano, el lino
silvestre, arándano rojo o la lígula
de Siberia. La “estrella” de la turbera
es la maravillosa drosera, una pequeña planta
carnívora.
Drosera
con hojas redondas (Droséra
rotundifolia)
Se la llama “rocío del sol”...
Esta pequeña planta de 5 a 15 cm de altura
se alimenta de insectos.
Efectivamente, se ha convertido en carnívora
para paliar la falta de nitrógeno de las
turberas. Excepcional, está protegida a nivel
nacional. Constituye un maravilloso ejemplo de adaptación
al medio.
Lis martagón
(Lilium martagon)
Espectacular y elegante, el lis martagón
elige su hogar en la maleza o en los desprendimientos
subalpinos. Se le atribuyen mil virtudes medicinales,
pero es sobretodo su valor ornamental lo que hace
de él una especie buscada. A partir de
ahora, hay que admirarlo sin tocarlo ya que está
protegido a nivel nacional.
Genciana
primaveral (Gentiana verna) Las
últimas nevadas dan paso a la genciana
primaveral. Sus flores con un extraordinario azul
vivo se abren en manojos de abril a julio. Crece
en abundancia en las altas planicies de Auvernia
(800-1500 m). Fácilmente reconocible por
sus flores amarillas, sus raíces pueden
alcanzar dos metros. Contienen principios activos.
Después de haberlas triturado, puestas
en maceración en alcoholes seleccionados,
se produce un aperitivo de color dorado y sabor
dulce-amargo. Una fabricación tradicional
para descubrir en Riom-ès-Montagnes, en
la Casa de la Genciana- Espace Avèze (33
(0)4 71 78 03 04).